domingo, 24 de enero de 2010

Gorgias o de la retórica

Sócrates.- Pero ¿Quieres responderme?
Polo.- Consiento en ello porque tengo gran curiosidad por saber lo que vas a decir.
Sócrates.- Si quieres saberlo, respóndeme, Polo, como si comenzase por primera vez a interrogarte. ¿Cuál es el mayor mal a juicio tuyo: hacer una injusticia o sufrirla?
Polo.- Sufrirla, en mi opinión.
Sócrates.- ¿Qué es más feo hacer una injusticia o sufrirla? Reponde.
Polo.- Hacerla.
Sócrates.- Si eso es lo más feo, es igualmente un mal mayor.
Polo.- Nada de eso.
Sócrates.- Entiendo. ¿No crees a lo que parece, que lo bello y lo bueno, lo malo y lo feo sean la misma cosa?
Polo.- No ciertamente.
Sócrates.- ¿Y qué dices de esto?Todas las cosas bellas relativas al cuerpo, colores, figuras, sonidos, profesiones, ¿Las llamas bellas sin tener nada en cuenta? Y comenzando por los cuerpos bellos, ¿no es o con relación a su uso, a causa de la utilidad que se puede sacar a cada uno, o en vista de un cierto placer, cuando su aspecto produce un sentimiento de alegría en el alma de los que los miran?Fuera de esta, ¿hay alguna otra razón que te haga decir que un cuerpo es bello?
Polo.- Yo no conozco otras.
Sócrates.- ¿No llamas de igual forma, bellas todas las otras cosas, figuras, colores, en razón del placer, la utilidad que proporcionan, o de lo uno y de lo otro a la vez?
Polo.- Si.
Sócrates.-¿No sucede lo mismo con los sonidos y con todo lo que pertenece a la música?
Polo.- Si.
Sócrates.- De igual modo lo bello, en las leyes y en otras cosas de la vida, no lo es por otra razón que porque es útil o agradable o por ambas cosas a la vez.
Polo.- Así me parece.
Sócrates.- ¿No sucede lo mismo con relación a la belleza de las ciencias?
Polo.- Sin duda, y defines bien lo bello, Sócrates, diciendo que es lo bueno o lo agradable.
Sócrates.- ¿Lo feo, entonces, estará bien definido por las dos contrarias, diciendo que es lo doloroso y lo malo?
Polo.- Necesariamente.
Sócrates.- Si de dos cosas bellas, una es mas bella que otra, ¿no es porque la sobrepuja en placer, o en utilidad, o en ambas cosas?
Polo.- Sin duda.
Sócrates.- Y si de dos cosas feas, una nes más fea que otra, será porque causa más dolor, o mas mal, o ambas cosas. ¿No es necesario que sea así?
Polo.- Si.
Sócrates.- Veamos ahora, ¿Qué decíamos antes tocante a la injusticia hecha o recibida?, ¿No decías tu que es más malo sufir una injusticia y más malo cometerla?
Polo.- Es cierto.
Sócrates.- Pues si es más feo hacer una injusticia que sufrirla, es porque es más penoso, y causa más dolor, o porquee s mayor mal o ambas cosas a la vez. ¿No es necesario que sea así?
Polo.- Sin duda.
Sócrates.- Examinemos, en primer lugar, si es más doloroso cometer una injusticia que sufirla, y si los que la hacen sienten más dolor que los que la sufren.
Polo.- De ninguna manera Sócrates.
Sócrates.- La acción de cometer una injusticia no sobrepuja entonces a la otra en cuanto a dolor.
Polo.- No.
Sócrates.- Si es así, tampoco la sobrepuja en cuanto al dolor y al mal a la vez.
Polo.- No me parece.
Sócrates.- Resta que la soprepuje bajo el otro aspecto.
Polo.- Sí.
Sócrates.- Bajo el aspecto del mal, ¿no es así?
Polo.- Así parece.
Sócrates.- Puesto que la sobrepuja en cuanto al mal, es mas malo hacer una injusticia que sufrirla.
Polo.- Es evidente.

jueves, 14 de enero de 2010

Fedro o del amor (primera parte)

Sócrates.- Mi querido Fedro, ¿a dónde vas y de donde vienes?
Fedro.- Vengo Sócrates de casa de Lisias, hijo de Céfalo, y voy a pasearme fuera de muros; porque he pasado toda la mañana sentado junto a Lisias, y siguiento el precepto de Acumenos, tu amigo y mio, me paseo por las vías públicas, porque dice que proporcionan mayor recreo y salubridad que las carreras y el gimnasio.
Sócrates.- ¿Y cuál fue vuestra conversación? Sin duda Lisias te regalaría algún discurso.
Fedro.- Tu lo sabrás, si no te apura el tiempo y si me acompañas y me escuchas.
Fedro.- Pues bien, doy principio...Pero verdaderamente, Sócrates, yo no puedo responder de darte a conocer el discurso palabra por palabra. En medio de que me cuerdo muy bien de todos los argumentos que Lisias hace valer para preferir el amigo frío al amante apasionado; y voy a referírtelos en resumen y por su orden. Comienzo por el primero.
"...los amantes, desde el momento en que se ven satisfechos, se arrepienten ya de todo lo que han hecho por el objeto de su pasión. Pero los que no tienen amor no tienen jamás de que arrepentirse, porque no es la fuerza de la pasión la que les ha movido a hacer a su amigo todo el bien que han podido, sino que han obrado libremente, juzgando que servían así a sus más caros intereses"

"Se alegará quizá en favor del amante que su amor es más vivo que una amistad ordinaria, que está siempre dispuesto a decir o hacer lo que puede ser agradable a la persona que ama y arrostrar por ella el odio de todos; pero es fácil conocer lo falaz de este elogio, puesto que; si su pasión llega a mudar de objeto no dudará en sacrificar sus antiguos amores a los nuevos, y, si el que ama hoy se lo exige hasta perjudicar al que amaba ayer